El partido de la Copa de Alemania entre Mannheim y el Kaiserslautern terminó en disturbios y enfrentamientos con la policía que dejaron un saldo de 85 heridos, 35 de ellos agentes de seguridad, y parte del estadio en fuego.
Partido de Copa de Alemania termina con 85 heridos y parte del estadio en fuego
El juego entre Mannheim y Kaiserslautern había sido considerado de alto riesgo.
El juego se disputó el viernes por la tarde y tras el final del tiempo reglamentario con el marcador empate sin goles, los tiempos extra se demoraron hasta media hora luego de que aficionados de ambos equipos ingresaran a la cancha y lanzaron bengalas y todo tipo de objetos comprometiendo la seguridad de los presentes.
Los agentes de seguridad intentaron controlar los disturbios rápidamente y tuvieron que echar mano de la policía montada y binomios caninos por el tenso ambiente que se apoderó de las grandas y el terreno de juego.
Previo al enfrentamiento, las autoridades locales habían catalogado el enfrentamiento entre Mannheim, de la tercera división, y Kaiserslautern, de la segunda división, de alto riesgo por la profunda rivalidad entre las aficiones pertenecientes a dos ciudades del oeste de Alemania.
Pese a los disturbios, el partido logró reanudarse y Kaiserslautern selló su clasificación a la siguiente ronda con un gol agónico a los 120 minutos.