Armando 'Hormiga' González es un hombre de fe y la expresa, sin temor, allá donde va.
Hormiga González llora al recordar el vérsísulo Lucas 1:37 de la Biblia
El nuevo delantero de Olympiacos es un hombre de fe y la expresa sin temor allá por donde pasa.
Se le ha visto postrarse ante las imágenes de la Virgen de Guadalupe en los estadios, hincarse con las palmas de las manos al cielo antes de los juegos y cuando viajó a Grecia, hace unos días, para enrolarse con el Olympiacos portaba una gorra que decía Lucas 1:37.
Ese vérsiculo de la Biblia, que textualmente dice " porque nada hay imposible para Dios" se ha convertido en su grito de batalla y tiene un recuerdo muy particular con él, previo a su llegada a Chivas y es tan especial para su causa que cuando lo recordó, en entrevista exclusiva con Hugo Ramírez 'El Chef de TUDN, incluso lloró.
“Ese es un versículo que mi representante Junior me lo dijo cuando estábamos en la Tercera División en Aguascalientes porque yo veía medio difícil ir a Chivas, y él me dijo que no, que no me preocupara. Que no había nada imposible para Dios. Se me quedó muy grabado porque a las siguientes semanas me hablaron para ir a Chivas", explicó.
El poular delantero, además, comenta que en aquellos días tenía 14 o 15 años y que pese a que al principio 'le dio el avión' a su representante, aquello, finalmenete se quedó con él.
“Pues le das al avión, ¿sabes? Pero pues yo también le di un poco al avión y a la semana que pasa eso me lo volvió a decir. Es algo que se me quedó muy grabado y pues siempre estoy muy agradecido con Dios por todo lo que me ha dado, que no creo que lo merezca. Solo trabajo para todo eso y estoy agradecido con él por todo”, comentó.
Finalmente, sobre la relación que guarda hasta la fecha con su representante, también es claro. Es parte de su familia.
“Es que yo no lo veo como representante a él, yo lo veo como otra parte de la familia que me conoce desde los ocho años. Entonces Pues siempre también muy agradecido con él”, finalizó.


