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La injusta historia de Keylor Navas en el Real Madrid y cómo el arquero calló todas las bocas

La directiva cuestionó su fichaje desde el primer momento. Lo vendieron en el 2015 al Manchester United, pero un error burocrático le hizo continuar en el club. Lo ganó todo. Como “premio” el Real Madrid ha fichado a Courtois. ¿Podrá seguir triunfando?
9 Ago 2018 – 8:10 PM EDT

Durante el verano del 2010 la vida de Keylor Navas cambió drásticamente. El portero dejó el Deportivo Saprissa de su natal Costa Rica para probar suerte en España. Atrás quedaron 6 títulos nacionales y uno Internacional que encumbraron a lo más alto al club costarricense. Navas recaló en el Albacete, que militaba en la Segunda División del fútbol español. Un club humilde, con aspiraciones de regresar a Primera pero siempre siendo un equipo ascensor. El arquero encajó 49 goles en 36 partidos, fue titular indiscutible y recibió una media de goles demasiado alta (1,36 por partido) como para que la estadística le llevara a algún equipo de más relieve.

Un albaceteño, Ricardo Cabañas, se convirtió en su representante. Si alguien les hubiera vaticinado en ese momento que solo cinco años después iba a jugar de titular en el Real Madrid le hubieran tachado de loco, de demente, de soñador. Pero en el mundo del fútbol los locos, dementes y, sobre todo, los soñadores tienen reservado un hueco grandioso en la historia.



A Primera División

Si alguien cree en Keylor Navas ese es Ricardo Cabañas. En 2011 colocó a su representado en un equipo de Primera División: el Levante. “Trabaja duro, Keylor. Vas a triunfar”. Y su pupilo siguió a rajatabla el guion. Chupó banquillo el primer año en el que sólo disputó un partido. En la temporada siguiente, la 2012-2013, amplió sus participaciones a 9 juegos. Sin tirar cohetes, ya se vieron destellos de su calidad. Y la rompió al año siguiente jugando 37 partidos y siendo uno de los mejores porteros del campeonato en La Liga de España.

El Levante se dio cuenta un año antes de que tenía a un gran portero y le firmó una cláusula de rescisión de 10 millones de euros. En el año 2014 pagar esa cantidad por un guardameta era poco menos que impensable. A pesar de eso, el teléfono del agente de Navas no paró de sonar durante todo el verano. Ricardo Cabañas recibió una propuesta seria del Atlético de Madrid para fichar a Navas. Los rojiblancos, eso sí, querían negociar con el Levante para reducir el precio del traspaso, pero el contrato del futbolista mejoraba sustancialmente. Sin embargo, el loco de Cabañas estaba esperando al Real Madrid.



Fichaje por el Real Madrid

“Keylor, vas al Real Madrid. Van a pagar la cláusula. Te vas a competir con Casillas”. El día más feliz en la vida del portero había llegado. En el verano de 2014 Keylor llegó a la disciplina merengue bajo las órdenes de Carlo Ancelotti. Eran tiempos difíciles en la potería blanca. Los años de Mourinho al frente del Real Madrid habían dejado a Iker Casillas en una posición complicada. La relación del madrileño con la afición era nefasta y cualquier error del meta generaba un debate en la ciudad que cuestionaba su edad, sus reflejos, su poca sintonía con el vestuario, etc.

Mourinho intentó con Adán arrebatar la titularidad de Iker. Cosa que Ancelotti enmendó. La directiva blanca estaba loca por fichar a un portero de garantías que pudiera hacer sombra a Casillas para preparar su inminente salida o descenso a la suplencia. No todos los directivos estaban de acuerdo en que Keylor Navas encarnara ese rol. Es más, algunos directivos insinuaban que el costarricense era demasiado exagerado en sus intervenciones. “¿Un “palomitero” en el Bernabéu? Ya verás la afición como se pone a la tercera intervención exagerada”, comentó uno de los directivos del Real Madrid ya fuera de la Institución blanca.

El primer año, Navas cumplió a la perfección su papel de segundo de Casillas. Jugó 11 partidos y recibió 8 goles. En Madrid, el arquero se hizo más sobrio, mejoró los uno contra uno y siguió potenciando sus felinos reflejos así como su deslumbrante agilidad. Y, por si no fuera poco, Casillas anunció su marcha ese verano.



La directiva del Real Madrid entró en pánico. Nadie quería a Keylor de titular en el Real Madrid de la temporada siguiente. La marcha del portero titular precipitó la búsqueda de un cancerbero, debido a que buena parte de la directiva (con Florentino como promotor) tenía serias dudas sobre el nivel futbolístico de Navas. Todo el verano giró alrededor de un nombre propio: David De Gea (que tenía 24 años por aquella fecha). Eso sí, el Manchester United, entrenado entonces por Van Gaal, se cerró en banda para negociar, exigiendo cantidades fuera de mercado. La oferta del Real Madrid era clara: 30 Millones de euros más Keylor Navas.

Faltaba un solo día para que el mercado español cerrara el plazo para inscribir nuevos futbolistas para la temporada 2015-2016. Al medio día el Manchester United accedió a negociar. Las condiciones eran las siguientes: 30 millones de euros por De Gea y la Operación Keylor Navas se ejecutaría aparte de esta operación. El Real Madrid accedió y se apresuró a llamar a Ricardo Cabañas. El United le puso 4,5 millones de euros en la mesa por temporada, cuando en el Real Madrid ganaba algo más de dos millones. Aceptó a regañadientes, pero sabía que el club blanco no le quería. Así se lo explicó a Keylor quien entendió la situación con resignación. Al día siguiente viajarían a Manchester para conocer las instalaciones, pasar el reconocimiento médico y firmar su nuevo contrato.

El fax que llegó tarde y mantuvo a Keylor en el Real Madrid

Ya en el aeropuerto Keylor recibió una llamada de su agente, como todas las veces en las que su destino cambió. “Keylor, ¡te quedas en el Real Madrid! Es una segunda oportunidad y vas a triunfar aquí. Un fallo de no sé qué cosa y no se han hecho las operaciones. Están fuera de plazo”, les explicaba un exultante Ricardo Cabañas. Cuentan los más próximos a Navas que el futbolista lloró como un niño. Llanto a medias entre rabia contenida y alegría desbordante.

Rafa Benítez llegó al banquillo del Real Madrid y Keylor Navas fue su portero titular. Unos meses después Zidane le sustituyó tras ser destituido y el costarricense fue su portero titular durante tres años. Una Liga, 1 Super Copa de España, 3 Champions League, 3 Super Copas de Europa y 3 Mundiales de Clubes después… el Real Madrid le ha buscado un sustituto a Navas. Llega Thibaut Courtois para disputarle el puesto tras cuatro años en el Chelsea y cero títulos internacionales obtenidos.



Es tal la desconfianza de la directiva del Real Madrid que el pasado invierno fueron a pagar la clásula de rescisión de Kepa. El portero costaba 80 millones de euros y el Real Madrid estaba dispuesto a pagarlo. Zidane paró la operación con su famosa frase de: “Yo no necesito un portero”. Al término del torneo Zidane y Keylor ganaron su tercera Champions seguida. Kepa ha terminado en el Chelsea tras este absurdo dominó de millones de euros.

Si atendemos a su palmarés y números, los blancos están cometiendo una nueva injusticia con el arquero costarricense. Pero Keylor es un gladiador, un soñador que lo ha dejado bien clarito: “Tengo las mismas ganas de dejar el Real Madrid que de morirme. Claro, díganlo con fuerza”, dijo al enterarse de la noticia. Él y Ricardo Cabañas, su agente, tienen claro que Navas será el portero titular o, al menos, peleará por ella en cada entrenamiento, en cada oportunidad, en cada momento en el que vista de blanco. Si Courtois piensa que será titular por la cara, es que no conoce a Keylor Navas.

Lopetegui tiene en su mesa la decisión. ¿Navas o Courtois? Y la directiva respetando, pero condicionando al lado del belga. Como siempre han hecho con Keylor. Como siempre ha acabado ganando el costarricense. Esta vez, no será diferente

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