Hernán Gil es un vigilante de 44 años que quedó atrapado bajo los escombros en su caseta de vigilancia tras el doble sismo. Un equipo de rescatistas de la Cruz Roja costarricense logró localizarle y lleva más de 28 horas en una compleja operación para poder rescatarlo
Hernán Gil es un vigilante de 44 años que quedó atrapado bajo los escombros en su caseta de vigilancia tras el doble sismo. Un equipo de rescatistas de la Cruz Roja costarricense logró localizarle y lleva más de 28 horas en una compleja operación para poder rescatarlo